BUENOS AIRES.- Boca mostró otra cara, tuvo buen juego y consiguió un poco de oxígeno tras golear por 3 a 0 a Huracán, en Parque Patricios. Cristian Chávez, a los 19' del primer tiempo, y Nicolás Colazo y Martín Palermo, al minuto y a los 37 del complemento, anotaron los tantos boquenses.

Boca -que no contó con Juan Riquelme, lesionado- hizo las cosas más simples, se mostró firme en defensa, llegó con pocos toques al arco rival, manejó la pelota por intermedio de Chávez, aprovechó la movilidad de Pablo Mouche y logró poner a Palermo en varias ocasiones de cara al arco.

Huracán -que sigue en zona de promoción- tuvo el balón en gran parte del partido, pero mostró muchas complicaciones para generar peligro. Palermo avisó al minuto de juego, pero su remate de zurda se fue muy lejos. Tres minutos más tarde, Gastón Monzón tapó un zurdazo de Mouche, que era una pesadilla por la derecha para la defensa, y a los 6 un cabezazo de Palermo pasó muy cerca. La superioridad de Boca se reflejó en el marcador cuando Chávez empujó la pelota a la red. Sobre el cierre de la primera etapa, Monzón volvió a lucirse ahogando otro grito de gol de Palermo, luego de poner su mano derecha para tapar un remate a colocar del delantero platense.

Antes del minuto del segundo tiempo, Boca le dio un mazazo a las aspiraciones de Huracán y convirtió el segundo, con una gran definición de Colazo. Huracán avanzaba sin atacar y Boca, agazapado, insinuaba con la goleada en cada réplica. En ese marco, todos los ojos estaban puestos en Palermo y su búsqueda de romper la peor racha sin convertir de su carrera. A los 35', el "Loco" quedó otra vez mano a mano con Monzón, dejó al arquero en el piso para asegurar su remate, pero apareció Luciano Ospina y evitó la caída de su valla en la línea de gol. Cuando parecía que se terminaba otro partido sin goles de Palermo, Mouche trepó por la derecha y cedió para el artillero, quien empujó suavemente la pelota, que ingresó con lentitud, poniendo suspenso a la definición.

El tercer grito de Boca sepultó definitivamente las chances locales y le dio al equipo de Julio Falcioni una semana de trabajo con tranquilidad segura. (NA)